El mediador concursal: una nueva vía profesional
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La figura del mediador concursal se va a institucionalizar con la entrada en vigor de la Ley de Emprendedores y, el objetivo primordial del mediador concursal se centra en la obtención de un acuerdo de pagos que permita la viabilidad de las empresas, tratando de evitar el elevado número de concurso de acreedores para aquellos empresarios que, teniendo problemas temporales de liquidez, disponían de activos suficientes para hacer frente a sus deudas y, de esta manera, evitar el cierre de su negocio, mantener el empleo de los trabajadores y que éstos puedan cobrar su sueldo.

Con estas novedosas normas introducidas hace poco tiempo, se posibilita también a las personas físicas a acudir a la mediación concursal sin la necesidad de contar con la condición de empresario, se produce una gran variación en la mentalidad de los administradores concursales, debido a que el que pretendiera administrar concursos de pequeñas o medianas empresas a partir de entonces, se encuentra con la necesidad de sumar a su formación técnicas y habilidades de negociación.

En la regulación original, con la Ley de Emprendedores, el mediador concursal aparecía configurado como un profesional que, desde un punto de vista subjetivo, necesitaba reunir los mismos requisitos de cualificación profesional que aquellos exigidos para el desempeño de la funciones de administrador concursal, contando también con una adecuada formación en técnicas de mediación.

mediador concursal

Haciendo un breve análisis de esta nueva vía profesional, se presenta una figura que poco tiene que ver con el mediador que dibuja la Ley de Mediación, ya que carece de requisitos esenciales como la neutralidad e imparcialidad, al imponer al mediador la tarea de realizar la propuesta de pagos, para posteriormente pretender la adhesión de los acreedores a dicha propuesta.

El mediador concursal se configura como un auxiliar del deudor,  un profesional cualificado que debe contrastar todos los datos que le presenta éste, siendo el encargado de impulsar el contenido del acuerdo entre el deudor y los acreedores, generando en ellos una confianza necesaria que pueda ser la llave de posibles acuerdos.

Esta nueva normativa reserva al profesional de la mediación un ámbito amplio para que pueda desplegar sus habilidades profesionales durante las sesiones a celebrar entre el deudor y los acreedores con el objetivo de afrontar con éxito la superación del problema suscitado.

En cada una de las conversaciones o reuniones el mediador gozará de la oportunidad dmediador concursale aplicar su habilidades y técnicas, unas actividades diferentes a las del administrador del concurso, orientadas principalmente a que las partes implicadas sean capaces de encontrar la mejor solución posible para logar resolver el conflicto por sí mismas y conseguir de esta manera la satisfacción de los intereses en juego, tanto los del deudor como de los acreedores.

La flexibilidad de este proceso permite al mediador concursal intervenir conforme a las previsiones de la Ley de Mediación, adaptándolas a su propio hacer para lograr comportamientos de carácter cooperativo y consensual.

A él le corresponde la utilización de estrategias comunicacionales, cooperativas y negociadoras que, a la vez que le permitan identificar estas posiciones, intereses y necesidades, ayuden a la partes a generar vías de solución mutuamente aceptadas y satisfactorias para todos.

Se le confía el papel de director de la negociación, pero la intervención del mediador concursal no finaliza ahí, ya que la Ley Concursal le impone el deber adicional de supervisar el cumplimiento del acuerdo.

Con esta nueva institución se abre una vía profesional novedosa que vislumbra grandes incógnitas.

Estaremos muy atentos a la evolución a esta nueva profesión en la que deberá asumirse funciones de administrador concursal sin ser administrador concursal y se le denominará como mediador sin ser un auténtico mediador, alejándose de las directrices reguladas en la Ley de Mediación 5/2012.

Veremos si con el tiempo la figura del mediador concursal logra afianzarse en nuestro sistema y puede conseguir los objetivos que se le encomiendan.

 

 

 

Marco Antonio Manzano Palomero

Mediador y Abogado experto en medios alternativos de resolución de conflictos

Marcomediacion.es

 

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