Una nueva forma de encarar sus conflictos de forma práctica,

apostando por el Diálogo, la Negociación y la Cultura del Acuerdo.

La Mediación familiar es un término que va adquiriendo cada vez más fuerza en nuestra sociedad y resulta una herramienta importantísima para la resolución de los conflictos familiares. Pero, ¿Qué es la Mediación familiar?

En primer lugar, vamos a que explicar con detalle qué es la mediación familiar y qué ventajas podemos obtener al acudir a un proceso de Mediacion.

La Mediación familiar es un método alternativo de resolución de conflictos, según la ley 5/2012, en el que las partes acuden para resolver un problema existente en el seno familiar de forma totalmente voluntaria.

Se trata de un proceso que se inicia con una Sesión informativa, donde el mediador tratará de explicar todos los detalles de las sesiones, la duración, el coste y las normas fundamentales para el buen funcionamiento de la Mediación.

Una vez las partes estén dispuestas a realizar la Mediación, el mediador será el encargado de dirigir el proceso y de habilitar un espacio en el que las partes puedan sentarse a dialogar, exponer sus posturas, emociones, sentimientos y razones, con el objetivo de lograr un consenso que pueda ser más beneficioso para todas las partes implicadas y ponga fin al conflicto o reduzca los puntos de desacuerdo y rebaje la tensión existente entre las partes.

 

+ Rápido  + Económico  + Confidencial  + Pacífico  

+ Cumplimiento de acuerdos  + Flexibilidad  + Protagonismo partes

 

Con la mediación familiar se facilita la comunicación y el diálogo entre las partes, al crear un espacio de respeto y cooperación donde van a sentirse escuchadas y expresarán sus puntos de vista, siempre guardando las formas y los turnos de palabra dirigidos por el Mediador.

Otro factor importante que aporta es la flexibilidad y adaptación del proceso a cada caso y a cada familia, ya que se va a tener en cuenta a las partes, intereses y necesidades, incidiendo de esta forma, en el buen desarrollo del proceso.

En este tipo de procesos, cuando existan menores que puedan verse afectados por los acuerdos alcanzados debe tenerse siempre presente el principio del interés superior del niño, niña y adolescente en cuya virtud las partes y el mediador deberán procurar por encima de todo el bienestar de los menores, y tener en cuenta de manera prioritaria sus necesidades en el momento de alcanzar los acuerdos.

En el campo de los conflictos familiares, sea seguramente donde confluyen un mayor cúmulo emociones, sentimientos, más sensibilidades…aspectos que nunca podrían tocarse en un procedimiento judicial, ya que el juez no va a entrar a valorar estas situaciones, siendo posible con la Mediación un proceso de cooperación y no de enfrentamiento, donde las posibles soluciones son tan infinitas y tan variadas como la voluntad de las partes quiera que sean.

Por esta razón, la Mediación familiar se presenta como la herramienta más adecuada en situaciones de gran tensión tales como las rupturas matrimoniales, separaciones y ceses de la convivencia, debido a su rapidez, eficacia, flexibilidad y voluntariedad.

Elementos que se tornan esenciales cuando existen menores implicados en el conflicto, siendo la Mediación y el mediador el encargado de velar por interés general del menor y limitando las consecuencias negativas en los menores como los sentimientos de culpabilidad.

Demostrado queda incluso la Sesión inicial, y el valor de acudir a Mediación y sentirse partícipes en el acuerdo y en la resolución de sus propios conflictos, facilitando esto, la posibilidad de que no vuelvan a aparecer estos conflictos, disminuyendo el coste emocional que producen los procesos judiciales, evitando vencedores y vencidos y preservando la intimidad de los asuntos familiares que se tratan durante la mediación.

De esta manera, vamos a favorecer la comunicación de las familias, con una mayor satisfacción emocional, psicológica y personal, evitando secuelas emocionales y los sentimientos de fracaso personal que suelen ir asociados en la mayor parte de rupturas de pareja.

Un excelente vía para encarar este tipo de conflictos y que resulta muy recomendable para dar respuestas a situaciones de decisión en de régimen de la custodia compartida, general y deseable, perfectamente adecuado para la negociación y búsqueda de acuerdos de todos los aspectos, potenciando las ventajas que aporta la misma.

 

Si tienes un conflicto familiar, piensa primero en Mediación.

 

 

 

Mediador Familiar inscrito en diferentes registros especializados en el ámbito de de Derecho de familia:

  • Registro de mediadores familiares de la Junta de Castilla y León.

  • Mediador familiar del Centro de Mediación del Colegio de Abogados de Madrid, “MediaIcam”.

  • Registro nacional del Ministerio de Justicia como mediador familiar.